Fases del alzhéimer

old-peoples-home-63615_640Una vez que al paciente se le ha diagnosticado con la enfermedad de alzhéimer, es importante conocer cuál va a ser el desarrollo de la enfermedad, para prepararse física y psicológicamente ante los futuros cambios en su vida social y familiar.

Como promedio, la esperanza de vida del paciente es de 10-12 años tras el diagnóstico, sucediéndose la enfermedad en 3 etapas diferenciadas:

  1. Fase ligera.

Es una de las primeras etapas, cuando las células del cerebro comienzan a deteriorarse. Puede no ser tan evidente y relacionarlo con olvidos propios de la edad.

El paciente sufre trastorno en la memoria como olvidarse de una cita importante, el parentesco o amistad con determinadas personas, se le nota dificultad para poder seguir una conversación, debiendo retomar desde el inicio varias veces, mezclando palabras sin relación entre sí ,etc.

Además, comienza a verse un cambio en su comportamiento, se empieza a aislar más de su entorno social y se mantiene cerca de lo que conoce; su familia, al serle lo demás desconocido. Dicho desconocimiento y confusión, puede hacer que repentinamente sufra cambios de humor e incluso ataques de cólera, al no poder comunicarse correctamente.

En esta fase, la vida normal y profesional no se ve afectada drásticamente, puede caminar, comer y conducir sin ningún problema más que los mencionados.

  1. Fase moderada.

Esta fase es la más complicada de llevar, tanto para cuidador como para el enfermo.

La memoria sufre cambios drásticos, olvidando sucesos recientes, preguntando por personas fallecidas ya hace años o amigos por los que no preguntaba desde hace tiempo.

Su comportamiento se vuelve más agresivo, en relación directa con su dependencia de otras personas. Reacciona agresivamente cuando no encuentra algo que busca o si se le insiste en que coma o se duche.

Es normal que el sistema nervioso esté afectado, propiciando largas caminatas constantes y despertándose de noche.

Tanto su capacidad de movimientos como su habla se ven disminuidos drásticamente, siendo capaz de levantarse y caminar, pero teniendo dificultadas para, por ejemplo, sujetar un tenedor.

Las actividades de la vida diaria se vuelven difíciles elecciones para el enfermo; no es capaz de elegir que ropa ponerse, o se viste sin importar la estación (con ropa de abrigo en pleno verano, por ejemplo), incluso a la hora de ducharse no sabe qué hacer.

Además, es muy común que deje los grifos de la casa abiertos o el gas, pudiendo poner en peligro la vida de ambos cuidador y paciente.

Es por tanto importante saber que, en esta fase la autonomía del enfermo es 0, tendrá que estar vigilado constantemente las 24 horas.

  1. Fase severa.

La memoria en esta fase es casi inexistente, quedando solo la memoria emocional, es decir, que no recuerda nada de quien es, pero sí recuerda a la gente que le quiere y cuida de él/ella.

De lo anterior surge la desorientación, tanto espacial como temporal, no recordando cuantos años tiene ni donde está (en algunos casos puede creer que tiene 8 años y verse en el espejo sin reconocerse).

Los cambios de humor son imprevisibles, pasando del llanto a la ira en cuestión de segundos, y sucediéndose episodios de ira que pueden acabar en brotes violentos según el grado del alzhéimer.

El lenguaje en esta fase es poco, con palabras muy concretas, casi monosílabos. Lo demás son balbuceos incomprensibles.

La coordinación se vuelve más inestable; le cuesta caminar o sentarse. Al final, tienden a encamarse y dejar de lado todas las actividades cotidianas, facilitando la aparición de llegas posturales.

Cuando se llega a este estadio generalmente la muerte se da debido a una enfermedad asociada de permanecer encamado (infecciones de llagas, infecciones respiratorias…etc.) aunque puede deberse a otras enfermedades que, dado el avance de la enfermedad, agravan su salud.

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